No existe una única modalidad “mejor” para todas las empresas. La elección depende de consumo, tolerancia al riesgo y capacidad de seguimiento.
Contrato a precio fijo
Ventaja: previsibilidad presupuestaria. Riesgo: pagar prima en periodos de mercado bajo.
Contrato indexado
Ventaja: reflejo directo del mercado. Riesgo: volatilidad y necesidad de control continuo.
Cuándo suele encajar cada opción
- Fijo: empresas con aversión a variaciones de coste y presupuesto rígido.
- Indexado: empresas con seguimiento activo y capacidad para asumir variación mensual.
Errores de decisión frecuentes
- Decidir por una oferta puntual sin mirar histórico.
- No contemplar escenarios de subida del pool.
- No comparar costes totales, solo el término de energía.
Recomendación operativa
Antes de elegir modalidad, simula varios escenarios con tus datos reales de consumo. Esa es la forma de reducir sorpresas y proteger margen.
Podemos ayudarte a simular ambas modalidades con tu histórico.